¿Vivir cien años?

Ayer acudí como panelista a un evento llamado “De la tragedia al triunfo” en la provincia de Ontario en Canadá.

El evento fue muy interesante y al final tuve oportunidad de conversar con algunos de los asistentes que amablemente se acercaron para compartir experiencias e intercambiar impresiones.

De alguna manera la charla gravitó hacia la longevidad y fue ahí que surgió la pregunta, uno de los asistentes, una dama de aproximadamente 30 años me pregunto directamente:  -Jaime ¿Te gustaría vivir 100 años?-  La pregunta sin duda alguna es interesante y a pesar de que el primer impulso es responder que sí, en realidad la calidad también importa y a menudo veo como personas “viven” como si estuviesen dormidas, pasan días enteros en lo que llamo “piloto automático” solo cumpliendo con las funciones vitales para cansarse y llegar a casa con una buena excusa para dormir y repetir la rutina al día siguiente.

Me pregunto y te pregunto a la vez: ¿Qué tal que despertamos y hacemos eso que siempre hemos querido hacer?, ¿Qué te parece que salimos ahora mismo a hacer las llamadas que tenemos pendientes, decimos los te quiero que no hemos dicho y nos quitamos el cáncer del rencor que nos consume de a poco el corazón?

¿Qué tal que aprecias lo que te rodea y dejas de lamentarte por lo que no tienes?, Al menos por un momento, al menos por un día. ¡VIVAMOS!

Corramos, sentémonos en el césped, tomemos un vaso de agua fresca mientras vemos el horizonte, observemos a algún ser vivo a nuestro alrededor, maravillémonos ante el ingenio del ser humano, no todo lo que el hombre construye es malo, hay maquinas verdaderamente increíbles, toneladas de acero que viajan sobre las vías del ferrocarril, maquinaria que construye edificios, trozos de metal que vuelan en el aire y una bicicleta que nos permite ir mas rápido y de forma más divertida a donde queramos, respira profundo, aprecia el ingenio propio y de quienes te rodean, los milagros existen y lo imposible es temporal, tiene fecha de caducidad. ¡VIVAMOS!

Cierra tus ojos, vuélvelos a abrir y maravíllate porque puedes seguir viendo los colores a tu alrededor, escucha con detenimiento y atención, hay muchos mas sonidos de los que habías reconocido, si escuchas con atención tal vez incluso escuches tu respiración. Prueba algo delicioso, disfruta tu comida, paladea el siguiente bocado, ¡VIVE!

No necesito 100 años, incluso si los pidiese, me queda claro que no tengo control sobre cuanto he de vivir, lo que si puedo controlar es la forma en que los vivo y en verdad, de todo corazón deseo vivir lo que he de vivir, pero VIVIRLO DE VERDAD.

Mi nombre es Jaime Leal y mi misión es muy sencilla, ayudo a que el buen cambio ocurra y uno de mis objetivos es incrementar la felicidad en el ambiente laboral por medio de la capacitación de líderes y colaboradores, creo firmemente que el dinero no trae la felicidad, pero un grupo de personas felices puede hacer mucho, mucho más que dinero; Si deseas ver mas sobre mis conferencias puedes visitar http://www.jaimeleal.com/conferencista

 

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