Todo es divertido hasta que se vuelve obligatorio

Conferencistas en temas de felicidad en empresas Jaime LealRecuerdo que cuando pequeño, había algunas tareas del hogar que en realidad disfrutaba, una de ellas era lavar los trastes, había algo en el proceso que me parecía rítmico e incluso divertido, recuerdo que un buen día me ofrecí a ayudarle a mi madre y ella sin pensarlo me tomó la palabra, así comencé una rutina diaria que seguí por algunas semanas.

Pasaron los días y una noche mi madre, en un intento por poner orden en la casa y con el objetivo de “incentivar” mi participación en las tareas del hogar, se dispuso a generar un programa de actividades que, no solo yo, sino mis hermanas tenían que cumplir, en ese rol de tareas y deberes se dejaba en claro que era mi obligación lavar los trastes y como por arte de magia, dejo de gustarme hacerlo; Seguí y cumplí mi responsabilidad sin embargo, el simple hecho de verme “obligado” a hacerlo, termino con ese sentimiento mágico que me brindaba la iniciativa de algo, ya no había sorpresa, ni sentía que ese momento fuera mi decisión, de alguna manera estaba planeado, la diversión de alguna forma se había opacado.

Desgraciadamente en muchas ocasiones hacemos lo mismo como líderes de nuestra organización, algo nos funciona, hay alguna iniciativa y queremos sistematizarla, reproducirla y estandarizarla, obligando a todos en el grupo a ser medidos en base a los mismos términos, vemos que una empresa realiza un viernes social que les funciona y queremos replicarlo exactamente igual en nuestra empresa asumiendo que va a funcionar, algún miembro del equipo muestra iniciativa para compartir algo y queremos que lo haga todo el tiempo y así sucesivamente con muchas otras iniciativas, ideas y comportamientos deseados en la organización.

Sin duda alguna la misión es tener mas de lo bueno, pero debemos considerar la máxima de la felicidad: Todos queremos ser felices, pero todos tenemos un concepto distinto de ser feliz.

En mi trabajo como Conferencista y Consultor, recuerdo bien que en una empresa, un empleado externó su deseo por trabajar desde casa los viernes, el líder del grupo considero esto una excelente idea y una forma de ahorrar energía eléctrica y otros recursos en la organización y decidió enviar a todo su equipo a trabajar desde casa los viernes, el resultado no pudo haber sido peor, un par de empleados terminaron por renunciar, uno de ellos argumentaba que el haberle obligado a trabajar desde casa los viernes le había incrementado los problemas de pareja que ya venía enfrentando, en pocas palabras, lo que para unos es bueno para otros puede ser un infierno.

Es por ello que en temas de felicidad en el trabajo, debemos ser bastante cuidadosos al momento de querer estandarizar procesos, implementar ideas generalizadas ó bien establecer una nueva política con respecto a algo que nos parece una buena idea.

Todos tenemos diferentes formas de ser felices y es nuestra tarea como líderes de la organización el encontrar cuales son esas que se pueden establecer de forma general.

Mi nombre es Jaime Leal soy Conferencista, tallerista y consultor. Mi misión es mejorar la productividad de las organizaciones por medio de la felicidad de sus empleados, después de todo, EMPRESAS FELICIES = EMPRESAS EXITOSAS.