Caso de Salario Emocional – El que cede gana

 Hoy les voy a contar la historia de un empresario con mucho empuje y perfil altamente competitivo, mismo que fundó una empresa en la que al inicio estaba solo, pero que con el tiempo le llevó a contar con más de 30 colaboradores, para efectos de este artículo le llamaremos: “Emprendonio

Emprendonio estaba en sus años mozos cuando decidió comenzar su propio negocio, su alto empuje y gran sentido de competencia le llevó rápidamente a ganarse un lugar en el mercado, sus productos se desplazaban con gran éxito y sus clientes le reconocían como un excelente negociador, rápidamente las tareas y funciones de su negocio le superaron y le llevaron a tomar la decisión de incorporar a varias personas en su organización uno a uno durante varios años comenzó a crecer el equipo de trabajo y aquella empresa de una sola persona pasó a tener más de 30 colaboradores.

No pasó mucho tiempo antes de que “Emprendonio” comenzará a tener algunos retos de comunicación, a pesar de contar con salario y prestaciones muy competitivos, la rotación de personal aumentaba y la productividad y el ausentismo eran evidentes, como un año en el que tuvo un 300% de rotación de personal, la curva de aprendizaje era costosa y estos factores eran un duro golpe a las utilidades de la empresa, definitivamente se trataba de un problema de Salario Emocional y fue ahí que decidió contactarnos.

Después de aplicar la herramienta de medición del salario emocional y realizar algunas entrevistas con sus colaboradores, confirmamos lo que ya habíamos previsto, el perfil competitivo de “Emprendonio”  no solamente se proyectaba hacia la competencia con sus competidores, sino también hacia los colaboradores de su propio equipo de trabajo, esto por supuesto era un duro golpe al salario emocional.

Es común que como empresarios, emprendedores y/o altos directivos, tengamos una alta productividad y un empuje y liderazgo competitivo que nos lleva precisamente a esas posiciones de poder y toma de decisiones, lo paradójico es el hecho de que es precisamente esta ventaja la que se torna en nuestra contra cuando comenzamos a administrar personal. ¿Por qué sucede esto?

Lo primero que debe quedarnos claro, es que todos y cada uno de los miembros de nuestro equipo de trabajo están buscando algo, en realidad están buscando la felicidad pero esa felicidad puede estar representada de distintas maneras y la motivación que les lleva a realizar su trabajo también se categoriza de distintas formas.

Uno de los errores más comunes que impactan negativamente el salario emocional, es cuando el líder compite directamente por la misma motivación que sus colaboradores, convirtiendo la relación de trabajo en una lucha interna, este patrón de conducta es directamente opuesto al patrón de pensamiento de un líder con alto salario emocional, quien piensa y actúa como un facilitador de la felicidad de sus colaboradores.

Una vez que nuestro amigo “Emprendonio” logro comprender la razón de esta lucha interna, tuvo herramientas e información de calidad que le permitieron cambiar la dinámica de interacción, resultando en un incremento del salario emocional que afectó positivamente la rotación de personal, el ausentismo y la productividad.

Si deseas conocer más acerca de cómo podemos ayudarte a incrementar el salario emocional, te invito a que nos contactes en esta misma página, recuerda que Jaime leal es el tipo al que llamas cuando quieres dar un aumento sin afectar el presupuesto.

 

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